La bolsa de plástico y la planta
No creamos que porque vemos una bolsa de plástico sabemos algo sobre ella.
¿Cómo se hace exactamente? ¿Qué le pasa después de que la tiras? ¿Cuál es su impacto ambiental real? ¿Por qué está diseñada así y no de otra forma? ¿Cuál es su historia? ¿Quién fue la primera persona a la que se le ocurrió hacer una bolsa de plástico?
Es un objeto tan mundano, tan simple, que lo vemos y lo usamos todos los días. Y se puede aprender muchísimo de él.
Lo mismo con una planta
Ves una planta y no se te ocurre preguntar cuál fue la primera planta. Ni cómo crece realmente. Ni si entiendes de verdad la fotosíntesis o sólo sabes cómo se llama.
Y hay una cosa ahí que a mí me sigue pareciendo increíble: del sol y de la tierra salen plantas enormes y plantas diminutas, de todos los colores, con exactamente los mismos ingredientes. Es exactamente lo mismo lo que está pasando allá adentro, y de ahí sale toda esa variedad.
La ironía
Y aquí está lo que me molesta de mí mismo.
Traemos en el bolsillo un aparato con acceso a todo eso. A la respuesta de cualquiera de esas preguntas, en segundos.
Y está tan ahí, es tan obvio que está ahí, que ni siquiera lo usamos. Ni siquiera nos preguntamos.
No es que no tengamos acceso al conocimiento. Es que dejamos de tener las preguntas. Y sin la pregunta, el acceso no sirve de nada.
Lo que creo que hay debajo
Creo que confundimos dos cosas: haber visto algo muchas veces con entenderlo.
La familiaridad se siente igual que la comprensión. Por eso las cosas cotidianas son las que menos investigamos: ya las conocemos, o eso creemos, porque llevamos toda la vida viéndolas.
Lo desconocido, en cambio, sí genera curiosidad. Nadie duda de que no entiende el cómputo cuántico. Todo el mundo cree entender una bolsa.
La conclusión que saco
Dicen que programar es estar 90% del tiempo buscando y 10% haciendo.
Yo creo que cualquier cosa debería ser así. Si estamos construyendo herramientas como la inteligencia artificial, como los procesadores, como todo este acceso a la comunicación y a la información, entonces deberíamos dedicarnos a pensar de verdad: a hacernos preguntas más interesantes y a tener discusiones más profundas sobre temas que creemos mundanos y que en realidad ignoramos.
No hace falta ir a buscar temas exóticos. Está todo aquí, en las cosas que ya tienes enfrente.
Este texto sale del episodio 015 del Podcast Algoritmos, sobre la ignorancia como motor.