No se detuvo el tiempo, dejé de compartirlo
Entre todos los episodios hay dos que no son episodios: son clips de anuncios. Uno al cerrar la primera temporada, otro al volver después de un año sin publicar nada.
No tienen tema. Y releyéndolos ahora, son lo más honesto que grabé sobre lo que cuesta sostener algo que nadie te pidió.
Empezó como una lista de cosas que quería probar
En un principio este podcast solamente lo pensé como una lista de cosas que quería hacer, que quería experimentar, que quería ver si me servían o no.
No había plan editorial. Había curiosidad y un micrófono.
La intención sí era clara: invitar a otras personas a programar. Y detrás de eso, un argumento que sigo defendiendo: usamos software todo el tiempo, y entender cómo funcionan las cosas es esencial para saber cómo regularlas, para saber qué podemos alcanzar, qué problemas podemos resolver, y también qué tipo de problemas pueden surgir de estas tecnologías.
El podcast como presión
Quiero aprender muchas cosas, y el podcast es una forma tanto de empujarme a aprender más como de transmitir eso que estoy aprendiendo.
Y luego la parte que más me gusta de todo lo que dije en esos dos clips:
Mostrar el proceso, no solamente cuando las cosas ya están resueltas. Mostrar todas esas equivocaciones, todos esos errores, mostrar todos los logros.
La cuenta
La idea al principio era hacer solamente cuatro. Ya se hicieron siete, y este de bonus.
Me gusta ese dato porque es lo contrario de lo que uno esperaría de alguien que después dejó el proyecto un año. La primera temporada casi duplicó su meta. Lo que falló nunca fue el arranque.
La vergüenza del código viejo
Un detalle mínimo y muy real:
Empecé a ver cuáles son los programas que tenía y la verdad es que están hechos un desastre. Son programas que no había tocado en años. Necesito documentarlos bien, porque si no, sólo va a ser un montón de letras que ni yo me acuerdo cómo funcionan.
Todo el mundo que programa ha tenido ese momento. Muy poca gente lo dice en voz alta.
Y el diagnóstico que nunca resolví
Algunos temas son un poco complicados de hablarlos y más de escucharlos. Se entienden mucho más cuando se ve una imagen, cuando se ve el programa mismo.
Lo dije al cerrar la primera temporada. Lo volví a decir en el episodio sobre el futuro. Y otra vez en el de imágenes. Tres veces, en tres años, con la misma solución propuesta —subir el código y los artículos a GitHub— que nunca terminó de cuajar.
Es el defecto estructural del proyecto y tardé demasiado en hacer algo al respecto. Estos textos son, con muchísimo retraso, esa solución.
Por qué paré un año
Y aquí está el clip del regreso.
La razón que había dado antes era el contrato de trabajo que me prohibía compartir lo que hacía. Pero al volver fui más honesto conmigo:
Eso no fue un problema, porque de todos modos no hablaba de cosas que estaba haciendo en el trabajo, sino de otros proyectos. Sin embargo, el tiempo se vio reducido y me enfoqué mejor a otros proyectos, como Fundación Kichihua.
Se acabó el contrato. Y después de varias reflexiones, de estar pensando qué es lo que sigue, me di cuenta de que éste es uno de los proyectos que se quedó a medias y que me gustaría seguir explorando.
La frase
En este tiempo estuve grabando algunas cosas, estuve aprendiendo otras más. Eso fue lo bueno: no se detuvo el tiempo, sino que dejé de compartirlo. Entonces ya hay más material que quiero compartir.
Es la mejor cosa que dije en cuatro años de podcast y la dije en un clip de tres minutos que casi nadie escuchó.
Sirve para cualquier proyecto abandonado. El año que no publicaste no es un año perdido: es un año sin publicar. Son cosas distintas, y confundirlas es lo que hace que no vuelvas.
Y el posicionamiento
Yo no soy un experto en muchas de las cosas que se hablan aquí, pero me gusta mucho aprenderlas y me gusta mucho conocer cada vez más. Si eres así, espero que este podcast sea de tu agrado.
Lo repetí demasiadas veces a lo largo de los episodios, casi siempre justo antes de decir algo que sí valía la pena. Pero como declaración de intenciones —dicha una vez, al principio— es exactamente correcta.
Ésta sería la tercera temporada, por así decirlo. Pero quién lleva la cuenta, no importa realmente.
Este texto sale de los dos clips de anuncios del Podcast Algoritmos: el cierre de la primera temporada y el regreso después de un año.