La educación no es mala, es rígida

Me preguntaron cómo veo la educación, y creo que la respuesta corta es la que más se malinterpreta:

La educación es buena en general. El problema es que no es flexible.

Hablo de la que conozco, que es la de México, donde he sido tanto alumno como profesor.

El problema no es el contenido, es la velocidad

Los planes de estudio no se pueden reformar rápido. Y en cosas como tecnología, todo evoluciona muy rápido. Los planes no le pueden seguir el paso.

El ejemplo que más me llama la atención es el mío: mi carrera es de reciente creación —entre comillas— y aun así los planes de estudio no se pueden actualizar al ritmo necesario. No es que la carrera sea vieja. Es que el mecanismo para cambiarla es lento por diseño.

Y esto no es exclusivo de la ciencia. Cada día nace un escritor nuevo, un músico nuevo. Si estás hablando de eso, no puedes mantenerte al día en todo.

Lo que la escuela ya no necesita enseñar

De nada sirve saberse todas las fechas y todos los nombres de la historia de México cuando Wikipedia ya los tiene y los puedes consultar en menos de dos segundos.

Eso no significa que la historia no importe. Significa que lo que se está evaluando no es lo que importa de la historia. Los datos ya están resueltos; lo que no está resuelto es el contexto, el porqué, y qué se hace con eso.

Y la parte incómoda

La educación sí responde a una necesidad, y sí la cumple. Pero hay otras necesidades nuevas que están surgiendo, y ahí es donde falta.

Hace falta una estructura más flexible, y más enfocada a las habilidades que realmente vamos a usar.

Y ahora la conclusión que me cuesta decir: tal vez no es posible hacerlo de manera tan formal o tan estructurada. Creo que ésa es la limitación de las instituciones educativas en general.

No es un problema de mala voluntad ni de malos profesores. Es que una institución existe precisamente para dar garantías —de que lo que se enseña está validado, de que el título significa algo— y esas garantías se compran con lentitud. Las dos cosas vienen juntas.

Por eso creo que hay que encontrar formas de hacerlo más flexible por fuera, sin pretender que la institución se transforme en algo que estructuralmente no puede ser.


Este texto sale del episodio 011 del Podcast Algoritmos: un extracto de la entrevista que me hizo Eduardo Ayala en su podcast Robando Ideas.

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