La ansiedad de estar cómodo

Esto lo grabé a las dos semanas y media de haber llegado a Zlín, República Checa. Soy mexicano, de la Ciudad de México. La mayoría de la gente conoce Praga, que es la capital y la más turística; Zlín es una ciudad bastante pequeña en comparación.

Es muy ordenada, muy limpia, bastante amigable. Todo te queda a media hora máximo. Hay tráfico, hay carros, pero nada que ver.

Y tal vez lo que me falta es un poco de ese caos. No termino de internalizar poder vivir tan relajado, tan tranquilo. Como que hace falta eso.

Lo difícil, dicho sin adornos

Extrañar a la familia y a los amigos siempre es un problema. Ha habido días bastante complicados. Y no le quedan a uno muchas ganas de ponerse a hablarle a un micrófono cuando puedes estar hablando con tu papá o con tu hermano.

Por eso este episodio salió tarde, y por eso muchos otros salieron tarde.

Sobre el famoso equilibrio

Voy a tratar de equilibrar todo, aunque yo sé que tal vez no existe tal cosa como el equilibrio entre el trabajo y la familia. Ese famoso work-life balance: yo creo que esa cosa no existe.

Yo creo que es más encontrar prioridades. Ver qué es lo más importante para ti, y hacerlo.

Es una distinción que suena a matiz y no lo es. El equilibrio promete que puedes tener todo si lo administras bien, y por eso, cuando algo se cae, la conclusión es que lo administraste mal. Las prioridades no prometen eso. Aceptan que algo se va a caer y te piden elegir qué.

Lo que no puedo contar

Hay una parte del trabajo de la que no puedo hablar. En el contrato dice que no puedo compartir lo que hago. Supongo que sí puedo decir dónde trabajo y que soy programador.

Y lo entiendo: no me están pagando para que ellos hagan un programa que van a vender, y si yo ando publicando de qué se trata o cómo se hace, ¿dónde queda el negocio?

Me gustaría poder compartir algunas de las cosas que he aprendido. Voy a hablar con los jefes para saber hasta dónde. Mientras tanto, sólo hablo de cosas públicas.

Y ahora sí, lo incómodo

Es un buen lugar. Bastante cómodo. Es jornada completa pero hay flexibilidad: si les digo oye, tengo que hacer esto, me puedo ir temprano, no hay ningún problema. Es un lugar bastante bien.

Y eso también es lo que me desespera un poco.

Me da como ansiedad estar tan cómodo y simplemente no aspirar a más.

Sé que llevo muy poco tiempo. Pero es una de las cosas que espero que no me suceda: no caer en la comodidad, no caer en una rutina que no me guste dentro de mucho tiempo.

Sobre las rutinas

No creo que las rutinas sean malas. Creo que son buenas para conseguir resultados, para poder empujarte a hacer cosas de forma más constante.

Pero a la larga, si no hay cambios, si no hay nuevos retos, eso se puede volver muy aburrido. Por eso quiero ir construyendo esos retos desde ahora, para cuando empiece a ser monótono poderlos cambiar pronto.

Es también por eso que me presiono a hacer este podcast, a estar buscando cosas nuevas, a seguir haciendo fotografía. Sí es cansado. Pero si uno hace siempre lo mismo, nunca va a cambiar, no va a llegar a ningún lado, se va a quedar en el mismo lugar.

Trabajar para alguien más

No creo que trabajar para alguien más esté mal. Lo que creo es que es mucho más emocionante empezar algo desde cero.

Puede ser algo tan sencillo como hablarle a un micrófono. O tan complicado como una empresa, un negocio nuevo, una comunidad nueva.

De eso ya hablaremos en otro episodio.


Este texto sale del intermedio del episodio 014 del Podcast Algoritmos que trataba de git y control de versiones.

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