Mis primeros programas no son elegantes y están publicados

En github.com/MarianoOG están varios de los proyectos que hice durante la universidad. Los de aquel primer curso en C, algunos de MATLAB, alguno de Python. Me faltaron los de Java, ahora que lo pienso.

Y hay algo que quiero decir de entrada:

Van a ver que los primeros programas no son ni muy elegantes ni bien escritos. Pero son funcionales.

Eso no es una disculpa. Es la razón por la que están ahí.

Para qué sirve ese repositorio

No es un portafolio en el sentido de "mira qué bueno soy". Es más bien un registro de cómo alguien cualquiera, que entró a la escuela sin saber nada, puede empezar a programar.

Traté de que estuvieran documentados, al menos con una explicación de qué hace cada uno, para que quien entre pueda entenderlo. Hay varios videojuegos pequeños, porque programar videojuegos chiquitos siempre me ha gustado mucho.

La idea es que le sirvan a alguien de guía: qué tipo de cosas se pueden hacer, cómo están organizadas, por dónde empezar.

Lo que no está ahí es el trabajo para clientes. De eso no puedo hablar: para algo me pagan.

Lo que le critico a la escuela

Y aquí está la parte que de verdad me importa.

Nos enseñan muchas cosas, y después, ¿cómo mostramos que sabemos esas cosas?

No existe la cultura de tener un portafolio. De tener tu propia página web. De tener herramientas para mostrar lo que sabes de una forma que resulte valiosa para conseguir un trabajo.

Sales con un título que certifica que aprobaste unos exámenes, y con cero evidencia de lo que puedes hacer. Y esas dos cosas no son intercambiables: nadie contrata a alguien por sus calificaciones.

Por qué publicar el código feo

La tentación obvia es limpiar todo antes de publicarlo. Reescribir los proyectos viejos para que se vean bien.

Yo creo que eso quita justo lo que sirve.

Un repositorio con puro código pulido le dice a quien está empezando: tienes que llegar hasta acá. Un repositorio donde se ve la progresión —de los primeros programas torpes a los que ya no lo son tanto— dice otra cosa: esto empezó feo también, y no pasó nada.

Lo que hay que mostrar no es tu mejor versión. Es que existes, que haces cosas, y que las terminas. Un programa funcional y mal escrito demuestra más que uno elegante que nunca corrió.


Este texto sale del episodio 008 del Podcast Algoritmos sobre cómo empezar a programar.

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